Buscandote durante ocho meses… Memorias de un elegido (Carnaval 2010) 3ª parte de 5

Durante la composición del tipo, tuve la necesidad de forjar un testamento para mi personaje. Una especie de Carta de presentación que introdujera poco a poco al espectador en la historia, complicada de por si. Decidí ponerme manos a la obra, y el resultado, personalmente, fue muy gratificante. Aunque también he incluido este escrito en el relato “El Pacto” como parte de la historia, su verdadero fin en un principio era más bien explicativo y posicional como he dicho antes, el resultado fue el siguiente.

Tu hora ha llegado… Los Elegidos 2010

 “… Aquella mañana yo aún no era inmortal, y vi mi último amanecer, lo recuerdo perfectamente, aunque no logro recordar ningún amanecer anterior…

Observé el amanecer en toda su magnificencia por última vez, como si se tratara de la primera, y luego me despedí de la luz del sol y me preparé para convertirme en lo que soy…

-¿Ya te has despedido de la luz?- Susurró el maestro…

En ese instante la poca fibra que quedaba de mi alma se encogió, sentí un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo helado, helado por el miedo…

Denoté sus dedos extremadamente largos y blanquecinos acariciando mi pelo, estaba aterrado, paralizado, casi sin aire…

-Ahora no debes tener miedo… Es un pacto ¿recuerdas?- Susurró

Tomó mi mano con tanta suavidad que casi llegué a creer que flotaba en el aire.

Me levanté turbado, temblando, midiendo cada palabra que mis labios se negaban a salpicar…

-¿Es la hora verdad…?- Titubeé

-¿¡Crees en el amor!?- Gritó. -¿Crees que tu mundo merece una segunda oportunidad? ¿Crees que alguien en esta sucia y despiadada vida ve más allá de lo que sus egoístas ojos le permiten? ¿Por qué tratáis de engañaros? ¿Qué es para ti la codicia…? ¿Qué es…? ¿Has valorado alguna vez el tierno abrazo de una madre? ¿Acaso alguien se ha preguntado cuánto vale un atardecer?  ¿Crees en Dios muchacho?-

Sabía que había llegado la hora, no quedaba tiempo ni para contestar a las preguntas que el maestro, así debía de llamarle…. Había lanzado hacia mí con la ira del mismo infierno…

-Tengo algo que decir- Desafié

-¿Y bien?- contestó sorprendido

-Jamás he querido una segunda oportunidad, el miedo no me lo permitiría, ni tan si quiera se si la merezco, he engañado como humano que soy, o como dejaré de serlo para mi nueva eternidad… Nunca creí en Dios, puesto que osó en arrebatarme el amor más grande que he sentido como mortal, con todo esto, Dios ampare a mi madre…-

 

El silencio fue testigo de un cruce de miradas desafiantes, la mía sentía la extremada capa del miedo limpiando una cobarde lágrima que resbalaba sobre mis mejillas…

Agaché la cabeza y saqué del bolsillo la foto de mi amada, la apreté contra el pecho y grité lo que me quedaba de vida…

-¡¡¡Lo siento mi amor, Dios te bendiga…!!!-

-Es la hora…- Concluyó el maestro…”

                                                                        

¿Y tú qué darías por amor…?

Buscándote durante ocho meses…

“Louis, abre los ojos… Sonríe a un nuevo mundo…”

 

Durante el verano de 2009 tuve la suerte de toparme con una de las mejores novelas que haya podido leer en mi vida.

Anne Rice consiguió transformar con sus crónicas vampíricas, toda ideología que otrora pude construir dos años antes gracias al maestro Stoker (Drácula) sobre el mundo inmortal…

De la mano de Lestat, un vampiro demoníaco y sin escrúpulos anclado en los sin valores de la oculta sociedad vampírica de Nueva Orleáns.

Conseguí alucinar con Louis de Pointe du Lac un joven adinerado de la alta sociedad. Que vagaba castigado por el dolor tras la más que trágica pérdida de su hija…

La mañana donde Louis pudo despedirse de la luz. Era un amanecer diferente, y aunque sus ojos nunca recordarían los anteriores, sabía lo importante que era para su espíritu no olvidar aquella mañana.

Aquellos serían los últimos rayos que salpicarían su rostro para toda la eternidad… “Aquella mañana yo aún no era inmortal, y vi mi último, lo recuerdo perfectamente, aunque no logro recordar ningún amanecer anterior, observé el amanecer en toda su magnificencia, y me preparé para convertirme en lo que soy…”

 

Leer estas líneas llamó toda mi atención, tenía ante mis ojos el guión perfecto para continuar a bordo de Los Elegidos.

Era bastante curioso que el azar brindara esta oportunidad al poner delante de mí una historia mortal (Louis, al que más tarde transformaría Lestat) entrelazada con la inmortalidad de un vampiro (Lestat)

 

“¿Ya te has despedido de la luz?- Susurró el maestro”

Un humano sabe que es el elegido cuando mira cara a cara al diablo, sin pudor, con miedo, con ansia. Cuando el sudor baja su frente cobarde para acabar aferrada a una lágrima de consuelo… “Ahora no debes tener miedo, es un pacto. ¿Recuerdas?”

 

Fue entonces cuando imaginé un Louis despiadado, aterrado, desangrado, mirando entre el dolor y el hastío a su maestro, Lestat.

Así mira un elegido al diablo, como aquella mañana lo hizo Louis, desafiante y cobarde a la vez, suplicando la vida eterna por el temor al dolor mortal que provoca la muerte, con dudas, con miedo, con rencor…

“-Tengo algo que decir- Desafié

-¿Y bien?- contestó sorprendido

-Jamás he querido una segunda oportunidad, el miedo no me lo permitiría, ni tan si quiera se si la merezco, he engañado como humano que soy, o como dejaré de serlo para mi nueva eternidad… Nunca creí en Dios, puesto que osó en arrebatarme el amor más grande que he sentido como mortal, con todo esto, Dios ampare a mi madre…-”

 

Justo al cerrar las tapas de Entrevista con el Vampiro y finalizar así mi aventura literaria, me paré a pensar durante unos minutos…

Entendí la influencia que Lestat y Louis habían creado sobre mí, y sobre todo, la importancia que tendrían en este nuevo viaje, pues guste o no, un trozo de sus personajes entrelazaría cada paso que más tarde daría un elegido…

Así continuó la historia… Los Elegidos 2010

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2 comentarios en “Buscandote durante ocho meses… Memorias de un elegido (Carnaval 2010) 3ª parte de 5

  1. Yo también quedé fascinado con esos relatos vampíricos y me alegra mucho que tu también lo hayas hecho. Y mejor aun, que lo hays transformado en esas letras que escribiste en los elegidos. Un abrazo grande amigo mio, contestame a una una pregunta ¿quién te produce una mayor senscación de infelicidad, Louis o Lestat?

    • Es una pregunta profunda. Me atrevería a decir que ideal para la mismísima Anne Rice que conoce la verdadera naturaleza del personaje que creó. Pero respondiendote pienso que Louis, puesto que se aferró como bien sabes a la vida en el último suspiro. Cuando Lestat le muerde, éste le vuelve a dar la opción de morir o seguir viviendo, pero Louis sin saber su destino acepta “vivir” por el temor a la muerte. (curiosamente lo que siempre anhelo) Pero Lestat es un personaje (mi favorito en esta historia) peculiar, parece que disfruta siendo un asesino, no sigue ningún tipo de moral y su ética es fría como él mismo. Es probable que en su mundo detestable sienta repulsa de si mismo. Quizás sus actos no vayan a corde con su verdadero pensamiento. Si yo fuera Lestat me sentiría infeliz para toda la eternidad, por supuesto. Un abrazo enorme

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