“Periodo ventana” (artículo moroninformación.es)

Queridos, todos. Aquí os dejo mi último artículo para la prensa. Tratemos de ser solidarios siempre, no permitamos el periodo ventana. Ayudemos como norma y no como tendencia. Feliz día.

http://moroninformacion.es/periodo-ventana-por-jose-carlos-valverde/

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“El aullido del lobo” (prosa poética X – José Carlos Valverde)

“Porque pisas siempre firme, y tu huella va más allá de la profundidad de mi nombre. Cada paso que das acelera las agujas del mecanismo de mi corazón. Mis arrugas poco importan, ni importarán, si hay tanta vida en tus andares inocentes.
Algunas veces descanso contemplando tu charla inconclusa, la que dedicas a los restos de juguetes que se derriten, bajo tus ojos, entre tus dedos diminutos. Otras, en cambio, me dejas cepillar tu pelo ensortijado. Observo, mientras, la mirada cómplice y enamoradiza de tu madre; y acepto, complaciente, que siempre estaré en deuda con ella. -Aunque también el mundo ha de estarlo con cada mujer-.
Trato de apartar las noches donde reconozco el aullido del lobo. En la tempestad de la calle, en la selva de la peligrosa calzada. ¿Qué será de nosotros? Y, entonces, me pliego cobarde y huidizo bajo la protección de mis sábanas. Temblando, tan solo de pensar, que alguna vez tus pasos dejarán de estar acompañados por los míos…

“Tu nombre” (José Carlos Valverde – Prosa poética VII)

“Dudé, a la postre, si inmortalizar mi recuerdo bajo tu nombre. No tu honroso legado heráldico, más bien el símil del que bautiza este titular, aunque ni tan siquiera merezca explicarlo. Por eso debí borrar este párrafo.

A veces respiro, -otras me asfixio-, y ahí encuentro tu nombre. En mis pasos ausentes de sombra, donde ya ni el sol relame mis hombros, ahí está tu memoria. En las risas, porque ya el llanto es perenne en la sequía de mis lágrimas; también aparece tu nombre.

En mi todo, en mi eternamente tú, en mi sangre, en las líneas de este y otro lugar, en el verso, en el verde jardín que sustituye a tus ojos, en el párrafo débil, como este, el aislado pretexto que descuelga el poeta de sus hojas vacías. Ahí reluce tu nombre…

Sin decirlo, en la ausencia de vida, en los intentos de olvido, en mí, en nosotros…

Aquí, ya siempre aquí, podrán encontrar escrito y borrado tu nombre.”

“Las noches oscuras” (Prosa poética V – José Carlos Valverde)

 

“Cuando llegaron las noches oscuras yo aún era un niño que miraba la perpetua luz del amanecer desde la balconada. El tono blanquecino de las viejas cortinas, al trasluz, y la suave corriente del recuerdo, era la opacidad más sombría que separaba la alegría de la oscuridad.

Nunca antes había conocido en las carnes el frío desolador, hasta que llegaron las noches oscuras. Otrora la cálida sonrisa de los míos, de las brisas arrugadas, de las disputas entre algodones, aquellas que en la niñez parecen eternas.

La última noche de la alegría, antes de que el mundo abriera el abismo y la intemperie del tiempo oscureciera mis pasos, todo parecía igual (sin poder serlo). Como siguen las noches de verano que entrelazan su hilo cálido a las puertas de vecinos y al frescor de los coloquios. Nada esperaba en la esquina, y allí me esperaba la nada…

Entonces llegaron las noches oscuras, las de un martes de agosto, en un rostro marchito, en una voz familiar, en una llamada cualquiera…”