Una pausa carnavalera. “Los cafres” 2008

En medio de todo mi desorden literario y a las puertas de la publicación de “Jirones de un Relato” (A la venta el próximo 17 de septiembre 2013). Acabo de topar con el cajón de la nostalgia, donde di mis primeros pasos como escritor. En el año 2007 comencé a trabajar en un nuevo repertorio de carnaval. En esta ocasión nacerían “Los cafres”, unos jóvenes  rebeldes e incomprendidos, hastiados por la pobreza social.

Aquí os dejo la presentación escrita y un vídeo donde podréis escuchar su tremenda musicalidad. Adjunto también algunos pasodobles que no vieron la luz y que hoy, seis años más tarde he decidido publicar. Un saludo a todos, buenas tardes.

Presentación

Ábreme  las ventanas220px-Dodger_introduces_Oliver_to_Fagin_by_Cruikshank_(detail)

Que ya llegó la mañana,

Mi barco ancló su huida

Y pienso robarte la vida.

Huyendo de las desgracias

Vagando… ¡y dando las gracias!

Pisado y hasta humillado

Por los placeres de la vida.

Por tantas mentiras y engaños

Se colmó mi copa…

¿Qué puedo hacer?

Ya me cansé…

¿Qué voy a hacer si me tocó

Vivir así?

No quiera ver en mí un ladrón,

Si cafre soy no lo pidió mi corazón.

Es la vida miserable quien me ha de entregar.

Dígale a esta tierra que me pida perdón,

Que yo le daré lo que yo quiera.

¿Quién me ha de pagar por este vivir de mierda…?

Y aunque libre me pariera, lo que siento es

Puta libertad.

Que la vida a este cafre, sin clemencia

Quiso condenar…

¡Quiso condenar!

Tras la presentación aquí os dejo los pasodobles inéditos que no se llegaron a publicar. Saludos.

Pasodoble al cafre

“Rompo el silencio del alba,

Vivo más noches que días,

Al diablo vendí mi alma,

Y en las camas más frías,

Entrego cada día…

En cada copa que bebo,

Suelto el amor que le debo,

A todos los corazones,

Que cambian sus pasiones

Por tantas traiciones.

Mis mayores reverencias

A mis dotes de conciencia

Soy feliz con mi sino,

Ya nada tengo perdido.

El mundo que se abre, no importa que vuelva

La espalda si no voy de frente.

Y bebiendo voy pisando siempre, aunque ignorando donde llegaré.

Con alegría llego a donde quiera, ese es mi lema.

No tengo miedo a la muerte,

Ya jugué con esa suerte.

No vuelva la cara

No esconda sus miedos

Nunca tendré sus riquezas con mi ropaje ¿a donde llego?

Tu sufriendo cada mes por letras o alquiler tardías

Yo voy buscando un colchón cada noche

Dando las gracias al cielo por un nuevo día.”

Pasodoble prostitutas

“Cauce de todos los hombres,

Rayo de la primavera,

Fortuna de un rico pobre,

Amante y compañera.

Puertas de mi frontera.

Llévate todos mis versos

Al son que dé tu universo.

Sombra de cada mañana,

Eclipse de fulanas

De manos gastadas.

De las mil noches robadas.

Del sudor de tu almohada.

Despertar de los sueños,

Alma que vaga sin dueño.

Princesa del cuento

Y reina de todo el silencio que compra tu tiempo.

Confidente de las noches que vagan despacio soñando volver.

Lienzo de historias y lamentaciones de las desgracias.

Mujer de poco equipaje,

Siempre te sobro el coraje.

Mujer de las noches,

Mujer de mujeres.

La bruma del horizonte

Donde se pierden almas sin norte.

Cada noche un corazón, una nueva ilusión soñada…

Tantas la veces que enciende tu cuerpo,

La luz que nace en tus labios y muere en tu almohada.”

Pasodoble al amor verdadero

Ya solo arde esa llama

Que me alumbró tantas noches.

La que con hola empezaba

Y con beso acababa

Al alba en una cama.

Ya se murió la poesía,

La que alumbró un nuevo día.

Ya se miente en cada letra,

Callaron los poetas,

Esconden sus letras.

Y buscando en cada esquina

El abrazo de la noche.

Escupiendo hasta su alma

Por los placeres sin calma.

Buscando en su copa

Desnudar todas sus vergüenzas

Vistiendo mentiras.

Y legando en cada beso

Toda su inocencia

Buscando el placer.

Y resguardando toda cortesía

¡Sólo fingía…!

Maldita sea este tiempo

Que no encuentra sentimientos.

Se bebe las noches,

No siente reproches.

¿Dónde quedó esa prudencia?

Del primer beso, que es la inocencia.

Brindaré con mi amistad al ser que con lealtad se entrega.

Y quien se abraza un amor tan verdadero.

Me quitaré hasta el sombrero por ese te quiero.

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Comunicado carnaval 2014… José Carlos Valverde

ESCRIBIRAprovecho el día de hoy para anunciar mi vuelta al mundo del carnaval. Desde hace poco más de un mes, el músico y amigo Pedro Castro Álvarez se puso en contacto conmigo para ofrecerme un nuevo proyecto. Tras varias semanas de tanteo previo, tipo, ideas, música, primeras letras. El proyecto sigue adelante su curso.

En el año 2010 tras escribir la historia de “Los Elegidos” tomé la decisión de abandonar el mundo del carnaval por motivos personales tras más de seis años trabajando. Aunque colaboré en el año 2011 con algunas letras, no será hasta febrero del próximo año, casi cuatro años después, cuando vuelva de nuevo al primer plano del carnaval de Morón de la Frontera. Un trabajo que sumado a la publicación del libro “Jirones de un relato” será el gran reto para este año 2013 y principios de 2014. Pronto iré contando más detalles de esta nueva aventura…

“En el mundo teme a las pistolas y al amor…”

Pasodoble “La Santamaría” año 2005

Aquí os dejo mi primer pasodoble escrito para la comparsa de la trupe (Morón de la frontera) significaría el comienzo durante 5 años en la autoría, en un principio compartida, hasta el año 2010. Aunque he vuelto a colaborar en el año 2012 con un nuevo pasodoble para “Don Lumbreras” también de la Trupe el cual subí en anteriores post. Espero que os guste

 

 

 

 

 

 

 

Pasodoble Dos amores

Tengo yo dos amores y a los dos cuido con to´ mi esmero,

Tengo yo dos amores por uno vivo sin ella muero,

Una luce su pelo negro azabache si el viento sopla

La otra baila sus velas al son del viento cuando provoca.

Qué voy a hacer…

Mi barco coquetea entre olas del querer.

Cuentan que está…

La niña que más quiero, llorando en soledad.

No llores más mi reina que en la batalla por ti yo muero.

Y abre tu ventanita y escucha al viento trae mis te quiero.

Que de ti no me olvido, aunque esté yo aquí a su vera

Soy barco a la deriva si tú no me esperas

Que yo me vuelvo loco, si de mi te fueras.

Y tú mi Santa María, por ti que me arrastren hasta la muerte

Si te me pones celosa

Y arría conmigo rumbo pa´l puerto que allí me espera

Y si naufrago quiero que sea contigo

Con el alma en mano te lo digo

Y qué más da si a tu verita está mi perder

En los mares del querer

Buscandote durante ocho meses… Memorias de un Elegido (Carnaval 2010) 4ª parte de 5

 

 

 

 

 

 

 

Pasodoble principal “Los Elegidos”

“Estúpido mortal…

 Amor por alma, ¿El valor de tu vida?

 La sonrisa y su forma de hablar

 Son la fruta prohibida.

 Y en su cruel elegancia mostró

 Los restos malditos de mi alma.

 A su izquierda sentado estaré

 Eterno sea el don de mi calma.

 Maestro, el alma he vendido…

 Sonriendo a mi oído susurra:

 “Es tarde elegido”

 Y pasan los siglos, y no siento el calor

 La belleza que forja el amor

 Tan puro el sentir que he perdido

 Salvar a mi amada,

 Y ser elegido…

 Y aunque el mal pagará  

 Esta sed no saciará         

 Al resguardo del diablo me cobijo   

 Y esta puta sociedad         

 De personas sin piedad    

 Cambiaré su perdón por castigo

 Me enamoré de otra vida

 De otra realidad

 Y aunque muerto, al amor agradeceré

 Que en otra vida yo llegué a tocar el cielo…

 Y aunque por ti, lancé mi vida a lo prohibido

 Mi amor, inmortal…

 Se estremece en mi recuerdo

 Y hace sentirme como el más vivo”

¿Y todo por amor…?

 

“Recuperé la verticalidad mientras me debatía entre el polvo y la niebla de aquella mañana, aún estaba turbado, mareado, inquieto, casi no era dueño de mis movimientos, mi cuerpo totalmente desnudo, era frío como el hielo y mostraba un color blanquecino, era extraño, pero en unos segundos aquella sensación incómoda y perturbadora fue dando lugar a una paz y sosiego anteriormente desconocidas para mí, una calma indescriptible. Sabía que mi cuerpo había cruzado el umbral de la muerte, y el mero hecho de pensarlo me estremecía considerablemente.

Acaricié mi cara cuidadosamente en busca de alguna herida  cuando de pronto percibí el incómodo sonido de una carcajada, inconscientemente sabía de quién se trataba…

-¿Sabes el precio exacto de una vida? ¿Cuánto vale respirar? Una oportunidad… ¿Desprecias el poder que tus pasos puedan otorgarle a tu espíritu durante el breve instante que te otorga Dios en este mundo? ¿Y todo por eso que los mortales llamáis… Amor? Maldito estúpido…– Ironizó el maestro.

-El amor no conoce fronteras, ni Dios ni tan siquiera usted maestro, pueden frenar ni desmoronar los sentimientos que he guardado como mortal, y que llevaré lastrado a mi sombra para el resto de la inmortalidad que me ha sido concedida. Es algo que ni el infierno será capaz de calcinar con su ira.

Observa– dijo el diablo mientras mostraba en la palma de su mano una especie de bolsa pequeña. Desató el fino cordón de plata que apretaba la parte superior de la bolsa. Su elegancia era sublime, sus movimientos y palabras contenían la expresividad más delicada y sensual que había conocido antes en un hombre. Tanto fue así que llegué a sentirme protegido, arropado, seguro…

Un olor desagradable emanaba del interior. Tras controlar mis impulsos por vomitar, curioseé hasta donde pude el interior de la bolsa, pero todo fue en vano, hasta que el maestro dejó caer la tela sobre su delicada y blanquecina mano.

Un color rojizo carbonizado era su contenido. -¿Sabes que es esto?- Preguntó

Atónito no supe qué contestar, “su sonrisa y su forma de hablar son la fruta prohibida…” el color que escondía su sonrisa era aterrador, y el miedo silenció todas mis preguntas.

-Son tus recuerdos, tu pasado, los restos de tu corazón, es tu maldita alma Elegido- “Y en su cruel elegancia mostró los restos malditos de mi alma”

Mientras arrojaba al vacío mi vida calcinada, no pude contener el equilibrio y caí de bruces a los pies del maestro.

-¡Elegiste el camino! El amor es fugaz muchacho, mientras tú ardes en el infierno y vagas bajo mis órdenes, ella encontrará un nuevo amor. Renunciaste a la oportunidad de vivir, ella solo perdió un amor, tú en cambio, perdiste tus recuerdos, tu familia, tu tiempo… Despídete del sol, de sentir, del amor, despídete de tu vida…

Levanté mi cabeza y de rodillas contemplé entre lágrimas como el viento alejaba los últimos restos de mi alma convertida en polvo. Mientras él se alejaba de mí, cavé con mis propias manos en busca del último tesoro que recordaba mi mortalidad. Cuando de pronto un fuerte ruido me desorientó nuevamente.

-Contempla Elegido tu trono inmortal…- Gritó

Me limpié las lágrimas y volví a alzar la vista, observé a mi mentor con los brazos abiertos sosteniendo en su mano derecha  un bastón plateado, mientras golpeaba constantemente  el terreno,  advertí que  el suelo iba calcinándose y convirtiéndose en fuego, me apresuré para rescatar de la tierra mi preciado tesoro, cuando de repente sentí un enorme estallido… Mi cuerpo flotó durante unos segundos por el aire, la mezcla entre polvo, niebla y humo hizo que perdiera nuevamente el conocimiento.

Tras unos minutos recuperé la conciencia. La imagen era desoladora, un paisaje devastador custodiado en su totalidad por trozos de piedra esculpida y calcinada con formas extravagantes. En la oscuridad más profunda del panorama contemplé a lo lejos una especie de hoguera. Me arrastré por el maltrecho suelo sacando las últimas fuerzas que me quedaban  hasta llegar a la hoguera,  al acercarme  examiné la perspectiva, en el interior de la lumbre posaba un altar escoltado a los laterales por dos tronos calcinados, forjados con trozos de hueso y plata.

-Bienvenido, Elegido. Este es tu reino, sitúate a mi izquierda, el lugar donde reside la oscuridad, el lugar del  errante, tu nuevo hogar.

-¿Aún no tienes suficiente? ¿Hasta dónde quieres hacerme sufrir? ¿Es que no basta con la oscuridad? Quizás…

-¡Basta!- Gritó. Tus plegarias son en vano muchacho, aquí no hay nada, solo dolor, no malgastes tu tiempo en estremecer lo que no siente, ya no existen los pálpitos ni los rezos, desde ahora eres mi siervo, y velaremos por conservar y alimentar a este mundo de oscuridad y dolor, hay espacios que necesitan esas almas, y almas que requieren de este espacio.-Dijo sonriendo.

“Y aunque el mal pagará,

Esta sed no saciará         

Al resguardo del diablo me cobijo   

Y esta puta sociedad  

De personas sin piedad    

Cambiaré su perdón por castigo”

-Ah, disfruta de tu último privilegio…- formuló mientras arrojaba un trozo de papel al aire.

Me apresuré para recogerlo, sabía perfectamente de lo que se trataba. Era la foto de mi amada. El tesoro inmortal que traté de desenterrar en vano. Lo apreté contra mi pecho y entre lágrimas saqué el valor para gritar con toda mi rabia.

-¡Maestro! Todo este cementerio de oscuridad, de dolor, de fuego… Toda esta oda de ultratumba que ha construido en su inmortalidad. Se hace pequeño y banal cuando contemplo  durante un instante la belleza retratada  del amor. Ella, era mi amada, y aunque yo ya no pertenezca a su mundo, aunque no vuelva a ver su aventurada sonrisa bajo las tardes primaverales, aunque de otra mano pasee su amor y felicidad, el simple hecho de saber cuánto nos amamos, hace que mi muerte merezca la pena, por eso el amor es tan grande y es capaz de desafiarle, por eso todavía y desde el infierno siento vivo y latiendo mi corazón…

El diablo se detuvo a lo lejos, desplazó de su espalda su larga capa negra, volvió la cabeza y con una sonrisa dió la razón a este Estúpido Mortal para toda la eternidad…

“…Y aunque muerto, al amor agradeceré

 Que en otra vida yo llegué a tocar el cielo…

 Y aunque por ti, lancé mi vida a lo prohibido

 Mi amor, inmortal…

 Se estremece en mi recuerdo

 Y hace sentirme como el más vivo”

José Carlos Valverde noviembre 2012

Adjunto pasodoble versión demo de la comparsa “Los Elegidos”

Buscandote durante ocho meses… Memorias de un elegido (Carnaval 2010) 3ª parte de 5

Durante la composición del tipo, tuve la necesidad de forjar un testamento para mi personaje. Una especie de Carta de presentación que introdujera poco a poco al espectador en la historia, complicada de por si. Decidí ponerme manos a la obra, y el resultado, personalmente, fue muy gratificante. Aunque también he incluido este escrito en el relato “El Pacto” como parte de la historia, su verdadero fin en un principio era más bien explicativo y posicional como he dicho antes, el resultado fue el siguiente.

Tu hora ha llegado… Los Elegidos 2010

 “… Aquella mañana yo aún no era inmortal, y vi mi último amanecer, lo recuerdo perfectamente, aunque no logro recordar ningún amanecer anterior…

Observé el amanecer en toda su magnificencia por última vez, como si se tratara de la primera, y luego me despedí de la luz del sol y me preparé para convertirme en lo que soy…

-¿Ya te has despedido de la luz?- Susurró el maestro…

En ese instante la poca fibra que quedaba de mi alma se encogió, sentí un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo helado, helado por el miedo…

Denoté sus dedos extremadamente largos y blanquecinos acariciando mi pelo, estaba aterrado, paralizado, casi sin aire…

-Ahora no debes tener miedo… Es un pacto ¿recuerdas?- Susurró

Tomó mi mano con tanta suavidad que casi llegué a creer que flotaba en el aire.

Me levanté turbado, temblando, midiendo cada palabra que mis labios se negaban a salpicar…

-¿Es la hora verdad…?- Titubeé

-¿¡Crees en el amor!?- Gritó. -¿Crees que tu mundo merece una segunda oportunidad? ¿Crees que alguien en esta sucia y despiadada vida ve más allá de lo que sus egoístas ojos le permiten? ¿Por qué tratáis de engañaros? ¿Qué es para ti la codicia…? ¿Qué es…? ¿Has valorado alguna vez el tierno abrazo de una madre? ¿Acaso alguien se ha preguntado cuánto vale un atardecer?  ¿Crees en Dios muchacho?-

Sabía que había llegado la hora, no quedaba tiempo ni para contestar a las preguntas que el maestro, así debía de llamarle…. Había lanzado hacia mí con la ira del mismo infierno…

-Tengo algo que decir- Desafié

-¿Y bien?- contestó sorprendido

-Jamás he querido una segunda oportunidad, el miedo no me lo permitiría, ni tan si quiera se si la merezco, he engañado como humano que soy, o como dejaré de serlo para mi nueva eternidad… Nunca creí en Dios, puesto que osó en arrebatarme el amor más grande que he sentido como mortal, con todo esto, Dios ampare a mi madre…-

 

El silencio fue testigo de un cruce de miradas desafiantes, la mía sentía la extremada capa del miedo limpiando una cobarde lágrima que resbalaba sobre mis mejillas…

Agaché la cabeza y saqué del bolsillo la foto de mi amada, la apreté contra el pecho y grité lo que me quedaba de vida…

-¡¡¡Lo siento mi amor, Dios te bendiga…!!!-

-Es la hora…- Concluyó el maestro…”

                                                                        

¿Y tú qué darías por amor…?

Buscándote durante ocho meses…

“Louis, abre los ojos… Sonríe a un nuevo mundo…”

 

Durante el verano de 2009 tuve la suerte de toparme con una de las mejores novelas que haya podido leer en mi vida.

Anne Rice consiguió transformar con sus crónicas vampíricas, toda ideología que otrora pude construir dos años antes gracias al maestro Stoker (Drácula) sobre el mundo inmortal…

De la mano de Lestat, un vampiro demoníaco y sin escrúpulos anclado en los sin valores de la oculta sociedad vampírica de Nueva Orleáns.

Conseguí alucinar con Louis de Pointe du Lac un joven adinerado de la alta sociedad. Que vagaba castigado por el dolor tras la más que trágica pérdida de su hija…

La mañana donde Louis pudo despedirse de la luz. Era un amanecer diferente, y aunque sus ojos nunca recordarían los anteriores, sabía lo importante que era para su espíritu no olvidar aquella mañana.

Aquellos serían los últimos rayos que salpicarían su rostro para toda la eternidad… “Aquella mañana yo aún no era inmortal, y vi mi último, lo recuerdo perfectamente, aunque no logro recordar ningún amanecer anterior, observé el amanecer en toda su magnificencia, y me preparé para convertirme en lo que soy…”

 

Leer estas líneas llamó toda mi atención, tenía ante mis ojos el guión perfecto para continuar a bordo de Los Elegidos.

Era bastante curioso que el azar brindara esta oportunidad al poner delante de mí una historia mortal (Louis, al que más tarde transformaría Lestat) entrelazada con la inmortalidad de un vampiro (Lestat)

 

“¿Ya te has despedido de la luz?- Susurró el maestro”

Un humano sabe que es el elegido cuando mira cara a cara al diablo, sin pudor, con miedo, con ansia. Cuando el sudor baja su frente cobarde para acabar aferrada a una lágrima de consuelo… “Ahora no debes tener miedo, es un pacto. ¿Recuerdas?”

 

Fue entonces cuando imaginé un Louis despiadado, aterrado, desangrado, mirando entre el dolor y el hastío a su maestro, Lestat.

Así mira un elegido al diablo, como aquella mañana lo hizo Louis, desafiante y cobarde a la vez, suplicando la vida eterna por el temor al dolor mortal que provoca la muerte, con dudas, con miedo, con rencor…

“-Tengo algo que decir- Desafié

-¿Y bien?- contestó sorprendido

-Jamás he querido una segunda oportunidad, el miedo no me lo permitiría, ni tan si quiera se si la merezco, he engañado como humano que soy, o como dejaré de serlo para mi nueva eternidad… Nunca creí en Dios, puesto que osó en arrebatarme el amor más grande que he sentido como mortal, con todo esto, Dios ampare a mi madre…-”

 

Justo al cerrar las tapas de Entrevista con el Vampiro y finalizar así mi aventura literaria, me paré a pensar durante unos minutos…

Entendí la influencia que Lestat y Louis habían creado sobre mí, y sobre todo, la importancia que tendrían en este nuevo viaje, pues guste o no, un trozo de sus personajes entrelazaría cada paso que más tarde daría un elegido…

Así continuó la historia… Los Elegidos 2010

Buscandote durante ocho meses… Memorias de un elegido (Carnaval 2010) 2ª parte de 5

Fragmento presentación Los Elegidos (versión primera)

“La impotencia de mi rabia

Inmortal y tan canalla

 Por amor es legendaria

Y las puertas del infierno

Por amor cruzaba

El corazón de tu amada

Indultar ¿a eso has venido?

Acepto noble plebeyo

A cambio, elegido

Siervo de mi toda mi ira, tendrás que ser

Alma por alma, ten fe

Alma por alma…

¡No maestro no, que mi alma arde…!

¡No maestro no, soy un cobarde!

Soy un cobarde…

Y así fue, este sucio polvo es recuerdo de aquel mortal que se oculta…

Y así fue, Lucifer a mi izquierda indultando mis pasos por la eternidad

Y oculto mi rostro entre la sociedad

Reniego el amparo de tu humanidad

Y aunque me refugie con el lacre

Que refleja mi valía

Cobro el más prohibido de los precios

El alma, que antes tenía…

Aunque me retuerza los sentidos

Elegí mi cruel destino

Con el simple olor de la textura

Noto el mal y la locura…

Limpiaré hasta el último resquicio

De pecados capitales… COROS

Al errante infame y despiadado

Que hace daño a los mortales COROS

Juro por la sangre de mi amada

Que el perdón no lo conozco

¡¡Y arderá en esta encrucijada!!

Esta vez será la última noche,

No evite mirarme a la cara…

Este es el don del elegido

Que el amor ya le ha vencido…

La impotencia de mi rabia,

Inmortal y tan canalla, por amor…

¡Por amor es legendaria!

Buscándote durante ocho meses…

“Cuando era pequeño me preguntaba como sería el amor. Imaginaba ser un apuesto galán que entre sus manos, portaba el mayor tesoro literario estrito por un, por aquel entonces desconocido para mi, Bécquer, al que mi madre me dio a conocer…

Con mi sombra como testigo y el silencio como aplauso, entendí sin entender, que la poesía no siempre se clavaba en una pupila azul, y que algunas golondrinas nunca acaban volviendo…

Y así sentí los primeros pálpitos de mi corazón, comprendí que había un pequeño gigante dentro de mí, siempre, siempre latiendo…

Pero para entender el amor, si alguna vez he sido capaz de hacerlo, hay que codearse con el fantasma del desamor.

Me senté cara a cara con él, y fue entonces, excusado en mi adolescencia, cuando derramé mis primeras lágrimas de impotencia.

A finales de mayo de 2009, tuve que sentarme nuevamente frente al pasado para enfocar el futuro de una historia de amor. Los elegidos empezaban a tomar forma, y un nuevo barco de ilusiones arriaba sus velas desde mi puerto.

Planteé mis dudas aquella noche y respiré a solas con mi conciencia para sacar el valor de mi corazón.

¿Hasta dónde sería capaz de llegar por amor? ¿Sería capaz de vender mi alma a cualquier precio?

Me sentí tan impotente de no conocer las respuestas, que la misma rabia hubiera sido capaz de empujarme a cruzar la frontera entre el bien y el mal… “La impotencia de mi rabia inmortal y tan canalla por amor es legendaria, y las puertas del infierno por amor cruzaba…”

Una vez allí, el miedo sería mi mayor aliado. ¿Quién no tendría miedo de mirar a los ojos al diablo…? “…No maestro no, que mi alma arde, no maestro no soy un cobarde…”

 

Ese sería el precio que tendría que pagar, imaginé mis mayores defectos expuestos de rodillas ante la mesa de Lucifer, suplicando clemencia y agonizando ante el calor más frío de lo que llaman infierno.

Serviría mi inmortalidad desde su lado izquierdo, renegando el amparo de la salvación, puesto que el mortal más divino está sentado a la derecha del padre…

“… Lucifer a mi izquierda indultando mis pasos por la eternidad…”

 

No volvería a ver la luz del sol, y mi refugio sería la noche para plantar cara a las injusticias de este mundo “…Y oculto mi rostro entre la sociedad, reniego al amparo de tu humanidad…”

¡Me había convertido en siervo del mismísimo Satán!

A cambio, devoraría las almas cobardes de todos y cada uno de los mortales que cometieran alguna injusticia.

Ese era el precio, el honor y la vida de mi amada, por mi alma y servidumbre inmortal… “…limpiaré hasta el último resquicio de pecados capitales, condenaré al infame y despiadado que hace daño a los mortales, juraré por la sangre de mi amada, que arderá en esta encrucijada…”

Fue justo ahí, cuando asumí la importancia del amor y del alma… Del bien y el mal, de la luz y la oscuridad, del principio y del fin.

Y aún así, nunca sabré hasta donde podría llegar por amor…

“La luz puede existir sólo si la oscuridad existe.

 Entonces ¿Por qué odiar la oscuridad?

 Sin la oscuridad no habría luz,

 Así que aquellos que amen la luz

 Y odien la oscuridad están en un dilema

 Y terminarán destruyendo lo que aman

Si consiguen librarse de lo que detestan…”       

Buscandote durante ocho meses… Memorias de un Elegido (Carnaval 2010) 1ª parte de 5

Allá por el año dos mil cinco de la mano de mi gran amigo Luis Manuel Sosa (director de La trupe), acepté el reto literario que suponía escribir para el mundo carnavalesco. A mis 22 años de edad era la primera vez que mis letras veían la luz fuera de mi habitación, la primera vez que se tostarían con la crítica de un escenario… Supuso todo un reto increíble escribir para una de las mejores comparsas que existen en Morón de la Frontera (Sevilla) una comparsa que cruzaba la frontera local para exponer su arte en los certámenes carnavalescos de Carmona, Alcalá de Guadaira y Arahal entre otras… Tras cinco años  fusionando música y letras, pasaron bajo mi pluma pasodobles para “La Santamaría”, “Los cínicos”, el intento fallido por desgracia de “La Murallita”, “Los Cafres” (Mi mejor momento carnavalesco)y por fin “Los Elegidos” Qué decir de ella… Para mí fue de todas, la creación más personal y la mayor declaración de amor que haya podido escribir como letrista, no carnavalero, puesto que no me considero como tal.

Atrás quedaron las críticas, buenas y malas, pero críticas… A fin de cuentas es lo mejor que puede pasarte, que se hable de tu trabajo. Para bien o para mal, pues para gustos siempre tiraremos de tópico. Están los colores…

En el verano de dos mil diez, y consumada mi salida de la autoría de la Trupe, decidí escribir el dossier “Buscandote durante ocho meses… Memorias de un Elegido” Donde narro las sensaciones, experiencias y conclusiones de mi viaje por el inframundo, brotando así las horas de trabajo e inspiración que me arrastraron a hacer de “Los Elegidos” la mayor creación literaria y personal que haya podido realizar a mis hoy treinta años de edad.

Casi tres años después aún sigue sonando por los rincones alguna vocecilla valiente que mecida entre notas de guitarra murmura aquel “Estúpido mortal…” (Primer pasodoble del tipo) lo cual para mi es un enorme orgullo.

También cabe destacar las numerosas vertientes y ramas que emanaron de Los Elegidos, tras “Buscandote durante ocho meses… Memorias de un elegido” hay que sumar “El Pacto”  relato que mezcla misterio con una bellísima y emotiva historia de amor (En anteriores post hago referencia al mismo) todos de mi autoría.

Para finalizar espero de todo corazón que encontreis una razón y un motivo dentro de este Dossier que en su día, tanto aquellos que tuvisteis la suerte o la desgracia de escuchar Los Elegidos como aquellos que lo leen y hoy lo hacen por primera vez, no encontrásteis. Una razón que os mueva la fibra y os haga durante un solo segundo reflexionar sobre el amor y el valor de un sentimiento.

“Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.” Paolo Coelho