“Jirones de un relato”

lar08o6igy1sdqth7zvuBuenos días a todos, quería comunicaros que el proyecto “Jirones de un relato” el cual está totalmente finalizado, llevará el sello de Editorial Seleer. Tras varios días he cerrado contrato con la editorial para la publicación y edición de mi obra “Jirones de un relato”. Estoy totalmente agradecido a la editorial por apostar por mi proyecto, y a todos ustedes por el apoyo que día a día me habéis mostrado. Es un momento especial para mí y estoy muy emocionado.

La primera presentación se estima será entre los días 17-18 de septiembre en Morón de la Frontera (Sevilla) mi ciudad natal. Pronto os iré adelantando todas las noticas que me vayan llegando. Muchísimas gracias a todos. Adjunto sinopsis de la obra. Saludos

Sinopsis “Jirones de un relato”

India, Carlos y Juan Carlos tienen una sola cosa en común… “Su búsqueda”

India quiere encontrar a toda costa el paradero de su padre, desaparecido en Toulouse antes de que ella naciera.  Con la ayuda de Teresa, su madre, irá descubriéndolo gracias a unas misteriosas cartas que recibe a diario.

Carlos es un estudiante hastiado de su relación. Adicto a la red social y seguidor del Madison CF. Desesperado en su empeño de romper con Clara se refugia día tras día en el teclado de su computadora. Curiosamente es ahí y en el día de los enamorados donde encuentra la solución definitiva para terminar con Clara.

Juan Carlos y Basilio son amigos desde la infancia. Ambos son jóvenes y enamorados… En el verano del 2003  una chica muy especial cambia la vida de Juan Carlos, Sandra. Una silueta perturbadora que noche tras noche destapa su descanso. Basilio es el más fiel confidente de los encuentros nocturnos. Pero… ¿Qué separa la realidad de la ficción?

Amor, celos, miedos, aventuras, fantasías… Tres historias épicas relatadas en una misma dirección a través de diferentes caminos.

¿Estás preparado para correr esta aventura…?

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Confesiones de Suri´te…

En la navidad del 2012 surgió la idea de crear una historia diferente a todo lo que había hecho anteriormente. Tras varias semanas tanteando personajes, características, ambiente… Llegué a la misma conclusión de siempre, quería volver a moverme en el terreno amoroso. Mi pasión por la poesía y la novela romántica empujaba como primera iniciativa una vez más.

Fueron pasando los días y me centré totalmente en la trama, nacieron los maquina-de-escribir-hombre-fumando-cigarrillo-humo-blanco-y-negro-escritor-soledad3personajes de India y Teresa, así como la elección de Toulouse como una de las sedes del relato. Busqué toda la información que pude sobre Tolosa, historia, clima, cultura, paisajes…  Mi primera sorpresa fue comprobar que Toulouse era la ciudad con mayor índice de inmigración española en Francia, lo cual daba más veracidad a la creación.

En un principio decidí que la búsqueda paternal de India quedaría en un segundo plano.  Serían sus incontables complejos y el deseo de enamorarse los que llevarían la pauta de toda la novela. Pero India me cautivó, tras su creación la imaginé indefensa, solitaria e incomprendida. Divisé su imagen delicada y bondadosa y decidí crear un mundo para ella.

Incomprensiblemente la historia fue naciendo sola, me atrevería a decir que se creó a su antojo, cómo y cuándo ella quiso. Dando un giro total a lo que en un primer momento había pensado. Al principio creé una pequeña historia de un solo capítulo, y en el que se incluía un principio y un final. Pero tras su publicación y comprobar la enorme acogida que tuvo, tuve que replantearme toda la historia, modificando incluso el hilo de la trama central, el cual ya tenía terminado. Pero nuevamente me sorprendió la novela. Comprobé la improvisación de la misma día tras día. Tengo que confesar que no sabía que iba a acontecer de un capítulo a otro, pero confiaba en India, en Teresa, en las hadas… Y poco a poco, sin saber exactamente cómo, fueron sorprendiéndome. Cada palabra era un preludio de la aventura, del desconocimiento, cuando tomaba asiento para narrar la historia, sabía cómo iba a comenzar, pero nunca como iba a finalizar, porque inexplicablemente el final llegaba solo. Y así fue, tras cuatro meses la historia llegó a su fin.

Gracias a vuestro apoyo, en este tiempo y en las diferentes plataformas literarias, “La dama del desamor” ha sido seguida por más de 3.000 lectores en todo el mundo. Dentro del blog www.jcarlosvalverde.wordpress.com se registró en el día de la publicación del capítulo 5, el mayor día de actividad en la web, batiendo un nuevo récord de lecturas.  Desde aquí nuevamente os agradezco de corazón todo el apoyo mostrado, sin ustedes no sería posible.

Como proyectos futuros y tras el término de la novela (Confieso que me ha entristecido enormemente el vacío dejado por India).  Os comunico que me encuentro en la composición del “Pacto” última obra que incluirá mi primera publicación literaria “Jirones de un relato” en la cual también estará incluida “La dama del desamor” con alguna que otra aportación que no os podéis perder. (Las obras serán “La dama del desamor”, “El pacto”, “Ya no quedan flechas”, “Las noches con Sandra” por ese orden)

Por otro lado también me encuentro en la composición y preparación de un conjunto de poemas, y aunque aún no tengo claro si los incluiré o no dentro del proyecto, también forman parte de mi trabajo literario.

Con todo eso, ya he empezado a barajar también la posibilidad de trabajar en un preludio de “La dama del desamor” que narre la verdadera historia de amor de Teresa en Francia. Pero de momento tan solo es una utopía.

Sin más aprovecho para volver a agradeceros todo el apoyo mostrado, intentaré gratificaros por vuestro seguimiento día tras día con mis historias. Lo cual suponen un grandísimo estímulo y responsabilidad por mi parte. Un saludo a todos.

                                                                  José Carlos Valverde Sánchez

LA DAMA DEL DESAMOR (HISTORIA COMPLETA)

Aquí podeis disfrutar de la historia en su totalidad. Cinco capítulos íntegros en sus respectivos enlaces. (Aunque os aparezca como spam presionar continuar y podreis leerlo en su totalidad, gracias) La historia de una búsqueda, de un amor… La historia de una vida. Conoce el desenlace…!!

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https://jcarlosvalverde.wordpress.com/2013/02/06/la-dama-del-desamor-capitulo-1/

https://jcarlosvalverde.wordpress.com/2013/02/26/la-dama-del-desamor-capitulo-2/
https://jcarlosvalverde.wordpress.com/2013/03/20/la-dama-del-desamor-capitulo-3/
https://jcarlosvalverde.wordpress.com/2013/04/02/la-dama-del-desamor-capitulo-4/
https://jcarlosvalverde.wordpress.com/2013/05/07/la-dama-del-desamor-capitulo-5-ultimo/

LA DAMA DEL DESAMOR CAPÍTULO 5 (ÚLTIMO)

Un ciclón de emociones la recorrió de los pies a la cabeza. Su cuerpo fue rotando con una gravedad desconocida sobre sí mismo. Por fin podía mirarle a los ojos…
-¿Eh… Eres, eres… Tú?- Titubeó India.
-Sí, soy yo. Fernando. El mago Suri´te.
-¿El mago suri´te? ¿Fernando? ¿Eres Pa…?
-India tu camino es valeroso, pero equivocado. Te has paralizado ante la puerta de salida, pero la llave de tu aventura está más cerca de lo que imaginas. Mira a tu alrededor, medita, piensa, párate y vuelve a mirar. A veces las ventanas proyectan la luz necesaria para desbloquear esa puerta. Solo tienes que creer… Suri´te ¿Recuerdas?
-Entonces ¿Qué significa todo esto? Las cartas, mis inquietudes, los miedos… ¡Mi felicidad!- Gritó India rompiendo a llorar.
-Pequeña, yo no soy tu padre, no fui yo quien escribió esas cartas. Solo tienes que creer en ellas. Ahí, entre las letras, encontrarás la respuesta a tus preguntas.
-¡Al cuerno con las malditas cartas!- Interrumpió.
-India, la felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.- Contestó el mago.
-¿Y qué pasa con mi pasado? ¿Dónde están mis raíces?
-En el principio de toda tu historia, esa son tus verdaderas raíces. Solo tienes que buscar en el lugar correcto.
En unos instantes el mago suri´te volverá para cumplir vuestros deseos…
-He de irme, ya has oído la megafonía, me reclaman las hadas.- Dijo sonriendo.
-Está bien, esto no ha servido de nada.- Reprochó India mientras secaba sus lágrimas.
-Pronto lo comprenderás, solo tienes que mirar con sabiduría.
India agachó la cabeza, y se frotó los ojos ante la mirada atónita de Nacho.
-¿Estás bien?
-¿Tú qué crees?
-No sé, no tienes buena cara. ¿Puedo ayudarte en algo? ¿Quieres hablar de tu historia? ¿Fernando es tu padre?
-¿Alguna estúpida pregunta más? ¿Intentas ayudarme o es tu vena sutil del cotilleo?
-¿Qué has querido decir con eso? ¡Solo intento ayudarte estúpida!
-¡No es mi padre!- Contestó India mientras corría hacia la puerta.
-¡Chus échale un ojo a la caja!- Gritó Nacho a su compañero mientras salía tras ella.
Tras esquivar a los clientes, y tropezar con otros consiguió llegar hasta ella. Le agarró con firmeza del brazo por la espalda y la acompañó hasta la puerta del bar.
-¡Escúchame, quiero ayudarte! Sé lo que sientes, comprendo perfectamente tus emociones, tus miedos, tus inquietudes…
-¿Qué sabes tú sobre mí…? ¡Nada! No sabes absolutamente nada. No tengo…
-¡Soy huérfano joder!- Interrumpió alzando la voz.
India abrió de par en par los ojos, su mirada era absorta, incrédula, paralizada.
La respiración de Nacho subía desmesuradamente hacia un llanto frustrado por el pasado.
Soltó lentamente el brazo de India, poco a poco fue agachando su figura hacia el suelo quedando totalmente apoyado sobre sus rodillas.
-Nacho… Yo, eh… Joder lo siento.-Susurró India mientras trataba de levantarlo.
-¿Tienes mamá…?- Preguntó
-Sí.
-¿Por qué buscas a tu padre?
-Ciertamente no lo sé. Necesito encontrar el principio. La raíz de mi vida.
-¿La raíz de tu vida? ¿Y qué significa tu madre? ¿Crees que alguien que abandona a su hija se distingue sobre el comienzo de tus días?
India hizo una pausa para continuar, cogió aire y continuó con la conversación.
-Hace días recibí una carta…
-¿Una carta? ¿De Fernando? ¿El mago?- Interrumpió
-No, escucha. Es desconocida, firmada con el seudónimo Suri´te. La encontré en el buzón, dentro de un sobre color verde.
-¡El mago joder!- Pronunció Nacho sorprendido.
-Dice que no, y le creo; lo vi en sus ojos. Sé que dice la verdad.
-Ahora lo entiendo… ¡El cartel!
-¿Qué cartel?
-La publicidad de Suri´te. Es lo que te ha traído hasta aquí.
-Sí, la famosa fumada… ¿No?- Ironizó India.
-Ya te pedí perdón…- Musitó entrecortado.
-¿Qué puedes decirme a cerca de Fernando?
-Hace cuestión un mes que viene dando este espectáculo, es un poco friki con eso de las hadas. Poco más puedo decirte. Si te soy sincero, lo más cerca que he estado de él ha sido hoy mientras hablaba contigo…
-Joder…- Lamentó India.
-¡Ah! Creo que tiene algo con el tema de la educación. Jefe de estudios, revisor, inspector algo así…
-¡Eso es muy interesante! ¿Sabes el centro?
-Chus mi compañero, la semana pasada vi cómo le daba su tarjeta. Puedo preguntarle, espera un momento.
-Nacho, espera. Anota mi número de teléfono, no puedo esperarte aquí, quiero ir a casa. Necesito estar a solas.
-Está bien, lo entiendo.- Comentó mientras sacaba su teléfono del bolsillo.
-Anota seis, dos, ocho, cinco, siete, cero, siete, cinco, ocho.
-I-n-d-i-a… ¡Ya te tengo! Te hago una “perdida” así tienes mi número; Ahí está, ese soy yo.- Dijo mientras realizaba la llamada.
-Está bien, en cuanto hable con Chus, te llamo. ¿Trato hecho?- Bromeó tendiendo la mano.
-Trato hecho.- Contestó India mientras la estrechaba.
-Bueno he de irme, el bar está a tope. ¡ciao!
-¡Nacho…!- Improvisó agarrándole del brazo para acercarle. -Gracias por tu ayuda.- Susurró mientras le besaba en la mejilla.
-Eh… Gracias a ti por… Simplemente por aparecer en mi vida….- Contestó con complicidad mientras la abrazaba.
Las mariposas del alma revoloteaban por sus adentros, aquel chico había descubierto la caja de los impulsos de India. Por primera vez en su vida, había sido capaz de llevar las riendas de una conversación sin atragantarse. Y lo que era impensable hasta hace días. ¡Había besado a un chico! “En las mejillas, en las mejillas…” Pensaba mientras caminaba hacia la línea del “cercanías”.
Mientras iba en el tranvía, intentaba dar sentido a la historia. Más enrevesada que nunca, sabía que tenía todas las piezas del puzle. Pero… ¿Dónde colocarlas?
Mientras observaba la avenida por la ventanilla sintió el sonido del teléfono.
-¡Nacho! ¿Tienes algo?- Preguntó impaciente nada más descolgar.
-No sé si podrá servirte de ayuda. Chus está preparando selectividad. Al parecer Fernando, el mago. Es inspector de educación en la provincia de Sevilla. Pero imparte clases de Lengua, Literatura, francés…
-¡Dios mío! Mi madre es profesora de francés en mi instituto.- Interrumpió India.
-¡Vaya! Entonces está claro que hay conexión entre ellos. Vas a quedarte de piedra cuando te diga lo siguiente… Tengo aquí su tarjeta. ¿Sabes qué aparece en la parte de presentación laboral?
-¡Nacho por favor! ¡Date prisa!
-Inspector licenciado en filología francesa…
-¡Joder igual que mamá! ¿Qué es todo esto?
-India conoce tu nombre, tu historia, el seudónimo suri´te, la carta… Muchas coincidencias ¡y encima ha estudiado lo mismo que tu mamá! Está claro que Fernando es tu padre.
-Mi padre se llamaba Alberto Contreras, de eso estoy segura. Es lo único que mamá se atrevió a contarme y nunca lo olvidaría.
-¿Tu madre jamás te hablo de tu padre?
-No… Solo me confesó su nombre.
-¿Qué crees que pasó?
-Es lo que trato de entender, mamá evita hablar sobre el tema, puedo intuir que ha sufrido mucho. Es una situación difícil.
-Sigo pensando que Fernando es tu padre… Tal vez Alberto sea una invención para protegerte de su verdadera identidad.
-¿Entonces por qué negó con tanta sinceridad? ¡Lo vi en sus ojos!
-No lo sé, pero quizás no quiera saber nada sobre ti. ¿No crees?
-Todo esto es muy confuso Nacho… Tengo que dejarte estoy llegando a la parada. Gracias una vez más.
-De nada… Oye, ¿volveremos a vernos?
-Estoy deseando… Gracias nuevamente.
Bajó del tranvía y continuó caminando hacía casa, por el camino trató de conectar toda la información que en pocos minutos había recibido.
-Cartas, Fernando, profesor, mamá, suri´te, mago… No encuentro la conexión.- susurró mientras caminaba.
La imagen de aquel joven camarero había quedado atrapada en su memoria, el tímido beso de despedida sería capaz de inspirar las más bellas poesías de Neruda. ¿Sus complejos? Ya no existían en su diccionario adolescente. Por primera vez entendió lo que el mago quiso decirle: “La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre” Aquel encuentro había sido casualidad, ella buscaba un padre y conoció el amor… Ahora se sentía libre, hermosa, sin complejos…
Pero todo se truncó al llegar a la puerta de casa… Un sobre color verde asomaba por la ranura del buzón.
Lenta y temerosa de no ser descubierta lo abrió y sacó el impreso de su interior…
“Hola preciosa, aún tengo sobre mi escritorio tu hermosa carta que las hadas han hecho llegar hasta mí, no sabes lo feliz que me hizo recibir
tu correspondencia. Fue algo maravilloso comprobar que tengo un hueco en tu corazón.
Entiendo que necesites conocer todo a cerca de mí, de la relación con mamá, de nuestro pasado como pareja. Pero debes saber y estar preparada para aceptar los errores que se cometieron. Como pretexto y excusa te diré que hay maridos tan injustos que exigen de sus mujeres una fidelidad que ellos mismos violan. Se parecen a los generales que huyen cobardemente del enemigo y quieren, sin embargo, que sus soldados sostengan el puesto con valor.
Así fue nuestra historia. De amor y desamor, de idas y venidas…
Mamá y yo nos conocimos en Touluse, una maravillosa ciudad francesa de la que habrás oído hablar y donde aún viven tus abuelos. Como arquitecto y durante el mes de junio del año noventa y dos tuve que desplazarme hasta Francia para presentar mi proyecto sobre la remodelación del Stade de Toulouse. Un proyecto ambicioso que transformaría el estadio de la ciudad, en una de las sedes más importantes del campeonato mundial de fútbol del año noventa y ocho.
Solía pasar el poco tiempo libre alrededor del Canal de Midi, uno de los paisajes más bellos y nostálgicos de la ciudad. Me encantaba tocar la guitarra y leer al caer la tarde, lluviosa por aquel mes de junio.
Fue un viernes de Agosto, la tarde traía el frescor a Tolosa después de un día de intenso calor. El canal estaba repleto por la comuna de españoles que acampaban alrededor del río.
Entre cantos y risas observé a lo lejos la silueta de una mujer… Paseaba lenta y pensativamente al borde del río, la belleza de su juventud encandiló a todos los presentes. A su paso, los piropos se salteaban de un grupo a otro… Ella tan solo sonreía ruborizada, coqueteando tímidamente con su pelo.
Al momento supe que sería mía, me levanté y caminé disimuladamente hasta cruzar el puente que unía el canal.
Mientras se acercaba, improvisé mil maneras distintas de entonar alguna palabra en francés, idioma que tímidamente manejaba.
Hasta que llegó a mí…
-Salut précieuse… Comment t’appelles-tu?- Improvisé.
Ella entre risas y al escuchar mi acento, me comentó que hablaba perfectamente castellano. Lo cual después de oírla, no me quedó la menor duda.
Aquella tarde fue maravillosa, mientras le explicaba mis labores por la ciudad, llegamos a los pies de la majestuosa Basílica de la Daurade. Guitarra en mano y bajo el frondoso paisaje dediqué de una forma improvisada una pequeña canción. ¡Fue divertido ver a los turistas arrojarme sus monedas!
Día tras día se fue repitiendo la misma situación. Hasta que llegó el primer beso en la sala de conciertos un viernes noche. A la puerta del Halle aux Grains y a la salida de un certamen musical, no pude controlar mis ansias y la besé sin mediar palabra. ¡Ni yo mismo lo esperaba! Estoy seguro que nunca olvidará aquel beso…
Los años siguientes fueron maravillosos. Pero la fuerza de mi juventud alocada hizo tambalear la relación.
A día de hoy sigo sin encontrar un verdadero porqué a lo que ocurrió. Hacía poco más de un mes que habías venido al mundo, y la idea de volver a Mallorca (Ahí nací hace cuarenta y cinco años) empezaba a pulular por mi cabeza.
Sin saber cómo ni porqué, y es que la estupidez humana no conoce límites. Tomé la decisión de volver a casa. Nunca di una explicación, ni tan siquiera tuve el valor para despedirme.
Pero el amor es una quimera, no se le puede exigir, es como una flecha India. ¿Has visto alguna vez una flecha que vaya y venga? Querida mía, el amor es para darlo, no para pedirlo. Por eso nunca pidas amor, si tienes dalo, si no, pues no…
Quizás yo no tuve todo el amor que mamá necesitaba, o tal vez se secó como una rosa… El caso es que así acabó la historia, partí hacia Mallorca como un joven caprichoso y consentido. Dejando una familia rota y sin explicación alguna…
No sé si podrás perdonarme ahora que lo sabes todo, pero necesitaba despegar este lastre de mi alma, quería que conocieras la verdad, porque es importante para ti y para mí.
Esperaré con impaciencia tu respuesta en el buzón, las hadas harán su trabajo. Siempre tuyo… Suri´te.
(Alberto Contreras Solís “papá”)
India quedó boquiabierta, inmóvil, confusa… Dobló el papel y lo guardó en el bolsillo trasero de su pantalón, con disimulo ojeó a derecha e izquierda y a pies puntillas miró por la ventana que daba al despacho de Teresa.
Contempló la imagen de su madre de espaldas. Rápidamente se agachó para no ser descubierta y se escondió bajo el portal de la entrada.
-Uff… Casi me pilla joder.
Volvió a coger el sobre y lo dobló una vez más. De nuevo ojeó a ambos lados de la calle y lo guardó con detenimiento dentro de su zapatilla.
Se levantó y volvió a mirar por la ventana antes de entrar en casa.
Esta vez no había nadie, pero algo extraño llamó su atención.
Sobre la mesa había un cuaderno cerrado con un extraño título escrito a mano en la portada… “La dama del desamor”. Justo al lado aparecía la caja prohibida de mamá, su famosa boîte noire. Esta vez estaba abierta. El corazón de India se aceleraba por momentos, algo extraño estaba a punto de ocurrir.
Una serie de fotos y hojas sueltas desbordaba la totalidad del escritorio. India intentaba con desespero clavar sus ojos en las mismas.
-¡Es mamá! Pero… ¡Qué joven!- Dijo en voz baja al descubrir la identidad.
Sus pies empezaban a perder fuerza y decidió subirse al poyete para tener más sujeción.
Entre nervios se aferró con más fuerza a la reja del ventanal. Quería seguir divisando aquel panorama. Volvió la vista al el sillón que miraba hacia el balcón, donde había desparramadas más fotos.
Un hombre de pelo largo, piel tersa y bigote aparecía en dos de ellas junto a una guitarra…
-¡Se están besando!- Musitó al ver una de las fotos que aparecía junto a Teresa.
De pronto apareció mamá… India se soltó ligeramente y redujo su silueta. Teresa rebuscaba por la mesa mientras hablaba por el teléfono móvil. Inesperadamente se giró hacia la ventana
India se agachó todo lo que pudo… Por suerte no fue descubierta.
Empezaba a ponerse nerviosa y como un ladrón se camufló en el portal de casa con la esperanza de seguir con la investigación.
Volvió a inclinarse levemente y pegó el oído todo lo que pudo para escuchar la conversación.
-Mamá llora… ¿Qué sucede?- Pensó preocupada al contemplar la escena.
-“No quiere verla, no quiere saber nada de su hija, es muy duro.
-Lo sé, sé que estás ahí, que me conoces desde la facultad. Del intercambio en Francia… Pero no encuentro la forma de acceder a ella. Voy a perder lo único por lo que he luchado…
-No es necesario, ya me has ayudado demasiado. Gracias Fernando.”

Seguidamente Teresa abandonó el despacho, mientras tanto India tras escuchar a tientas la conversación telefónica, fijaba con asombro sus ojos sobre el escritorio…

De pronto, como caída del cielo encima de la mesa, aparecía el secreto más grande y el verdadero significado de toda esta historia. Un sobre verde con el seudónimo Suri´te resplandeciendo como un tesoro. A su izquierda, justo al lado, la carta que  había depositado la noche anterior en el buzón…

India se quedó sin respiración, se echó las manos a la cabeza y como flases de una historia, deambularon ante ella sus diecinueve años de edad.
No podía creerlo, ¡Suri´te era mamá! Su corazón latía a una velocidad de vértigo, sus lágrimas asomaban tímidamente por sus ojos. Pero esta vez no de tristeza, sino de felicidad.
Había comprendido perfectamente la misión de Teresa, y ambas habían vencido a sus fantasmas, ella se enfrentó a sus complejos y desterró al desamor, mamá había sido capaz de contar la verdadera historia sobre su pasado. Y lo que es más
importante, las dos sellaron sin saberlo, el verdadero vínculo familiar.
India estaba emocionada, secó sus lágrimas y como la nueva persona que era, abrió con firmeza la puerta.
Casi descubre a Teresa, que se apresuraba a cerrar con rapidez el despacho.
-¡Hola ya estoy en casa!- Dijo con disimulo anunciando su presencia.
-Hola Petite. Respondió con tristeza.
-¿Qué te ocurre? ¿Estás bien? -Preguntó al ver su rostro triste y cansado.
-Eh… Me gustaría hablar contigo, necesito contarte algo.
-¿Sobre qué?- Insistió a sabiendas de lo que ocurría.
-Siempre me has preguntado cual era tu pasado, y hoy ha llegado el momento de…
-No mamá, no lo necesito, me lo contaron las hadas…
-¿Cómo?- Contestó desconcertada.
-Suri´te mamá, suri´te…
Teresa miró emocionada a su hija, sabía que la había descubierto. Pero aquellas palabras sellaron un capítulo diferente a sus vidas, un nuevo camino, un futuro despejado, sin dudas, en el que ambas comprendieron la necesidad de la una por la otra.

José Carlos Valverde Sánchez 2013
-“Así es Petite, el coraje de una madre está capacitado para
Esconder la realidad y absorber todo el dolor, de forma que
La vida parezca un cuento de hadas, el corazón de una hija es
Por excelencia la existencia de una madre.”-

LA DAMA DEL DESAMOR

LA DAMA DEL DESAMOR… Último capítulo 29 de abril 2013!! Sigue la historia o comienza la aventura si aún no lo has hecho!! (dirección y cuatro primeros capítulos en la web de la imagen) ¿Te lo vas a perder?

Sinopsis:

La vida de India es un misterio desde su mismo nacimiento. De origen francés y padre desconocido, India se ha mantenido al margen del mundo. La carencia paternal sumada a sus defectos e incontables complejos la hacen una persona insegura, cobarde, y poco arriesgada. Tras mudarse a España y con la ayuda de su madre irá descubriendo poco a poco su pasado, desenterrando sus miedos y fobias gracias a unas misteriosas cartas que recibe a diario…Imagen

“La dama del desamor” Capítulo 4

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India se detuvo, enarcó sus cejas y evaluó la situación, observó el interior incrédula, con desesperación y valoró con todo detenimiento lo que ocurría… -¿Qué demonios…?

Entró de nuevo en casa con la sensación de haber perdido la batalla. ¿Qué significaba aquello? ¿Por qué no había contestado? ¿Dónde estaba su carta? ¿Qué debía hacer, custodiar el buzón para siempre?

Como de costumbre las dudas pululaban dentro de su imaginación. La situación era extraña, aunque su exigencia personal le ahogaba más que de costumbre.

Se acercó a la cocina, abrió la nevera y cogió una manzana. Se aproximó hacia el salón y tomó asiento.

-¿Otro día más pegada al televisor?- Preguntó Teresa desde la escalera.

-No, no. Solo me he sentado un segundo.

-¿Tienes alguna tarea para el instituto Petite?

-Sí, tengo que realizar varias oraciones gramaticales y terminar un ejercicio de geografía, en cinco minutos subo al cuarto.

-No te preocupes, podemos preparar algo para almorzar y después de comer si quieres te ayudo con los ejercicios. Es el fin de semana para las chicas ¿Recuerdas?- Preguntó guiñándole un ojo.

-Ehhh… Mmmmm. No mamá, ehhh sobre las cinco tengo que ir a mmm… Cosas de chicas, ya sabes…- Dijo titubeando entre nervios. -Además, lo primero es lo primero, hay que cumplir con las obligaciones. Acuérdate lo que me ocurrió en cuarto curso.- Zanjó ruborizada.

-Qué previsible y chantajista eres cuando te conviene.- Contestó Teresa sonriendo. –Estás tartamudeando… ¿Qué estás planeando?

-Cosas de chicas ya te lo he dicho mamá…- Repitió.

-Está bien, confío en ti, pero… Acuérdate lo que… ¡Nos! Pasó en cuarto curso.- Contestó recalcándose mientras miraba a India fijamente.

Aquel recuerdo de cuarto significó el inicio en la crisis personal de India, el destape de sus complejos. Y su primer y único fracaso escolar hasta la fecha. Aunque había aprendido a vivir con sus carencias personales y paternales, para Teresa ese año fue diferente. Observó un cambio en la personalidad de su hija, una reclusión social y personal. Se aisló de su entorno y renunció a su propia vida. Tras varias terapias psicológicas, el terapeuta le informó sobre su falta de identidad, su vacío paternal y sus terribles complejos físicos.

Todo cambió a partir de aquel día, y recuperar la felicidad de su hija era más importante que su propia vida. El problema de Teresa, era el de siempre. Su miedo al pasado…

Finalmente prepararon la comida juntas. Mientras India colocaba el mantel y los cubiertos, Teresa calentó el caldo de pescado. Luego aliñó la ensalada y con la ayuda de su hija apartó la fritura de pollo de la sartén.

Mientras almorzaban chismorrearon sobre las historietas del instituto, exámenes y excursiones venideras. Poco a poco India fue apaciguando su decepción por la carta. “Seguro que obtengo respuesta esta noche…”- Pensó ilusionada. Pero manejar “El Baile de las hadas…” Era prácticamente imposible.

Tras recoger la mesa y fregar los platos sucios, subió al dormitorio para terminar los ejercicios. Se sentó en la cama y miró el reloj. –Que poco falta, no sé si podré aguantar, espero que mamá me perdone por las tareas del instituto…- Susurró al ver las cuatro de la tarde.

Se levantó con decisión y abrió la puerta del armario. Eligió unos pantalones vaqueros. “Así oculto mis piernas”- Pensó para estar segura. Abrió el cajón de la cómoda, eligió una camisa color blanca con adornos de encaje. Y cogió de la percha una cazadora vaquera.

Tras cepillarse los dientes se maquilló con mesura, quería estar inmejorable. Volvió de puntillas hacia su habitación para no hacer ruido y revisó sus bolsillos. –Teléfono, llaves, dinero, y lo más importante… “El baile de las hadas” la tarjeta invitación podía servir de algo.

Al bajar las escaleras observó la puerta abierta del despacho, se paró y miró hacia el escritorio.

-Vuelvo enseguida mamá.

-¿Has terminado las tareas? –Preguntó apartando las gafas de sus ojos.

-Sí, si… No era tanto.- Zanjó con disimulo mientras caminaba hacia la puerta.

-Que te diviertas Petite.

Au revoir. Contestó India desde el jardín de la entrada.

Caminó durante treinta minutos dejando atrás Eduardo Dato, llegó al Prado y cogió el tranvía. La dirección era Avenida de la Constitución. Las paradas se hacían eternas, no era capaz de contar las veces que había mirado el reloj… Finalmente llegó a su destino.

Trató de controlar los nervios, quería mantener la mente en blanco y dejarse llevar, respiró hondo y se acercó al Starmorning coffee…

El bar estaba a rebosar, había clientes en la terraza y una especie de carpa cubría las mesas del exterior. Era un ambiente increíble, inigualable, único…  Se adentró emocionada y con temor hacia el interior. Observó a más personas apoyadas sobre la barra, la muchedumbre había taponado el recuerdo pastelero de India. Había carteles por todo el local anunciando el evento, y dos antorchas recubiertas de sábanas azules daban la tenue luz que necesitaba la ceremonia.

Prosiguió hacia el fondo del bar, donde quedó impresionada por el atrezo. El bar se ensanchaba al llegar al final, como una especie de bóveda. Numerosas sillas desordenadas en forma de círculo gigante bajo un techo de sábanas blancas y antorchas azules. En el interior del mismo, había un pequeño escenario con una urna de cristal y un micrófono.

Quedó impresionada, volvió a mirar su reloj y observó que pasaban las seis y cuarto de la tarde, se acercó a la barra con dificultad,

-Buenas tardes… ¡Oye tú eras la chica de…! Perdón, ¿Qué te pongo?

-Hola, ¿A qué hora empieza “El Baile de las hadas”?- Preguntó con rubor.

-En unos minutos notarás como los clientes bajan el tono de su voz, escucharás una suave música y entenderás que ha comenzado…- Terminó sonriendo.

India se armó de valor y devolvió la sonrisa a aquel chico. –Pensarás que estoy loca, ¿verdad? Eras tú quien me atendió ¿no es así?-

-No es habitual que un cliente venga tan fumado…

-Estás equivocado, no me conoces, tengo motivos para actuar así. Lo siento si te hice perder el tiempo.

-Disculpa si te he ofendido, estaba de broma. ¿Cómo te llamas?- Preguntó intrigado.

-India, ¿Y tú?

-Nacho, encantado.- Dijo mientras cogía la bandeja de los vasos. –Discúlpame, voy a recoger las mesas, espero que te diviertas…

-Igualmente, gracias. –

-¡Oye! Mmmm… ¿Te veo en el descanso?- Comentó sonriendo mientras recogía las mesas.

Un cosquilleo recorrió el estómago de India, era la primera vez que un chico le pedía algo más que los ejercicios de clase. Tras unos segundos de bloqueo accedió asintiendo la cabeza sonrojada.

Se acercó hacia la “bóveda” interior y tomó uno de los pocos asientos que quedaban libres. Quitó el sonido a su móvil y se preparó impaciente para el espectáculo.

-Espero que te guste el cóctel de la casa, lo he preparado especialmente para ti.- Dijo Nacho sorprendiendo por la espalda. India se volvió fascinada, y aceptó la invitación con total complicidad.

-Gracias, no lo esperaba…- Contestó apoyando la copa sobre sus piernas.

De pronto un zumbido silenció la sala de golpe. La iluminación bajó suavemente, dando el poder de la luz a las antorchas que colgaban del techo. Seguidamente una melodía espiritual y relajante fue emanando y ambientando la situación. Sutil, pegadiza, llevadera…

Suri´te, suri´te…- Tarareaban melódicamente unas hadas.

Aquellos ángeles azules aparecieron de la nada, no paraban de “Revolotear” por entre los invitados, haciendo continuos aspavientos con sus brazos recubiertos de plumaje azul, tarareando una y otra vez aquella melodía… “Suri´te, suri´te, suri´te…”

Al cabo de unos minutos se detuvo la música, un foco de luz intenso se centró en el escenario… -Dios mío.- susurró India.

Apareció un caballero alto y corpulento, con barba de tres días y pelo largo, oscuro y encrespado. Vestía una especie de túnica blanca con cinturón Celeste. Por su atractivo aspecto podría aparentar unos cuarenta años de edad. Sus pasos denotaban seguridad y elegancia mientras se acercaba al micrófono portando la urna.

-Bienvenidos al “Baile de las hadas” ¿Tenéis un deseo…?- Gritó mientras pedía con su mano izquierda que subiera la música.

El ambiente era total, las hechiceras de Suri´te, empezaron a danzar de nuevo, esta vez repartiendo entre los asistentes unas cuartillas de color azul junto a un lazo que portaba un lápiz. India tomó el suyo, observó el papel “La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo…” El lema llamó especialmente su atención. –“Soy aventurera, pero no sé hasta qué punto cuerda…”– Pensó bromeando.

-Amigos de las hadas, de la magia, del anhelo…- Retumbó una voz. –Soy el mago suri´te, y ésta,  es la noche de los sueños… – Dijo mientras abría sus brazos. –Podéis escribid en las cuartillas vuestro sueño, vuestra pasión… ¡vuestro deseo! Las hadas harán el resto.-

El ilusionista agachó la cabeza, el foco se apagó y subió la música. Las hadas se acercaron al escenario y recogieron la urna.

El corazón de India se aceleró, el nerviosismo se apoderó de ella. ¿Existía algún deseo más grande que la identidad de su padre? –“Conocer a papá.”- Escribió con firmeza. Dobló el papel y esperó que llegar su turno.

-¿Ya tienes tu deseo cariño?- Susurró una voz a su espalda.

-Sí, pero tengo una duda, ¿Dónde escribo mi nombre? Preguntó India mirando sorprendida a la hada.

-No tienes que preocuparte chiquilla. Es magia…- Contestó sonriendo.

Al cabo de media hora todo el mundo depositó sus papeletas en la urna. Una voz irrumpió nuevamente el evento…

-Sorprender a Sofía por su cumpleaños…- Anunció Suri´te.

De pronto un rumor se fue apoderando de la sala.  Las risas se repartían en la zona delantera del local. La luz se centró en una chica que no podía salir de su asombro.

La música volvió a sonar, las hadas en su angelical danza fueron acercándose sutilmente hacia ella. Tomaron su mano y revoloteando como pájaros alrededor de  su nido fueron aproximando la chica hacia el escenario.

-Raquel…- Dijo el mago.

Tras pronunciar el nombre, la luz tomó otra dirección de la sala. Las hadas volvieron a danzar hacia otra zona, tomando la mano de aquella chica.

-Alejandra…-Volvió a pronunciar. Ocurriendo exactamente lo mismo.

Así continuaron varios nombres de chicas y algún que otro chico, todos en el escenario abrazaban y besaban a una emocionada Sofía que trataba de limpiar con disimulo sus lágrimas. Era su cumpleaños, y el deseo unánime de sus amigos había sido sorprenderla.

-Ha sido un año duro, lo sé amiga Sofía. Tus amigos están aquí para apoyarte en el día de tu cumpleaños… ¿Crees en la magia?- Gritó Suri´te mientras alzaba sus brazos haciendo bajar del techo una pancarta. “FELIZ CUMPLEAÑOS SOFÍA… ¡TODO IRÁ BIEN!”

De nuevo se fundieron en un abrazo, las hadas volvieron a danzar en círculo sobre el escenario, alrededor de la reunión. Disimuladamente el mago cogió la urna y abandonó las tablas, dando el protagonismo al grupo.

Al cabo de unos minutos la normalidad volvió al bar, la luz devolvió la realidad al  Starmorning coffee, el descanso había llegado.

India se levantó de la silla conmovida por el espectáculo, se dirigió a la barra titubeante y con disimulo.

-¿Te has acordado?- Preguntó desde el mostrador Nacho.

-He venido a devolver la copa…- Bromeó.

-Me la tenías guardada por la broma del sábado…- Contestó al ver la cara de India.

-¿Qué te ha parecido la primera parte de la función?

-Me ha encantado, no tengo palabras.- Comentó emocionada. -¿Conoces al mago Suri´te?

-Te mola ¿verdad?- Bromeó mientras servía una cerveza.

-No, solo me gustaría conocer su nombre, es importante.- insistió India.

-Lo tienes justo detrás de ti…

-Hola Petite.– Susurró una voz a su espalda.